Formación Profesional (FP): O nos ponemos las pilas o perdemos el tren

Los datos confirman que, en Catalunya, la Formación Profesional no acaba de despegar. Desde hace más de 15 años el Gobierno catalán insiste –a través de campañas anuales de comunicación– en las bondades de la cualificación de la FP, en el acierto de su elección, en las necesidades del país y las demandas constantes de la empresa. Tarea nada fácil.

Mientras que en 1996 la tasa de cualificación de FP en Catalunya era del 15%,   las campañas de 1996-2000 –de las que tuve el honor de participar activamente– sólo la aumentaron en 5 puntos. Y la década 2000-10 no ha conseguido aumentar esa cifra. Según datos actuales del Observatori FP, de la Fundació BCN Formació Professional,  la bolsa de “Formación básica o sin formación” llega en Catalunya al 40-45% y la “Formación media FP y Bachillerato” representa el 20-25%, mientras que la universitaria alcanza el 30-35%.

La radiografía comparativa con Europa es ilustrativa. Debemos rebajar la enorme bolsa de personas sin formación o formación básica obligatoria, invitándolas a participar en un modelo económico y social sostenible y con futuro. Ya nada será como antes. O nos ponemos las pilas o perdemos el tren.

Y la respuesta de los jóvenes catalanes debería ser acorde a la tendencia europea. Hemos de aspirar a cifras aproximadas del 35-40% de profesionales cualificados en la FP que incidan en el mercado laboral catalán. ¿Qué nos lo impide? Busquemos dónde están las reticencias al nuevo modelo y trabajemos para que se produzca el cambio de tendencia.

Esta entrada también está disponible en: Catalán


Deja un comentario

*