El nuevo crecimiento no crea ocupación

Sentencia que se va repitiendo desde hace meses. Y la confirman las altas instancias monetarias mundiales: “el nuevo crecimiento no crea ocupación”. Y el ministro de trabajo español ya no descarta llegar a los 5 millones de parados en 2011. Esta situación no tiene nada que ver con el color político del gobierno. Tiene que ver con el cambio de paradigma que han provocado las Nuevas Tecnologías. Y aunque era esperado y anunciado, parece que ha cogido a muchos ciudadanos desprevenidos. Algunos países en vías de desarrollo se salvan, por ahora. Pero también les llegará.

¿Qué hacemos, pues? ¿Esperamos a que cambie la tendencia? ¿Volverán los viejos tiempos de grandes plantillas, en grandes fábricas, en los que un empresario apostaba por crear empleo para otros?. Yo creo que esos tiempos ya no abundarán, como mínimo a medio y largo plazo (más allá de 2050, nadie se atreve a hacer predicciones). Por ello, no debemos esperar a que alguien nos solucione la nómina mensual. Cada uno de nosotros debe convertirse en empresario, pequeño o grande, desde el mercado o la función pública. Y los que menos deben dudar son los jóvenes de 20 a 35 años. Cuanto más tiempo pierdan en tratar de cambiar las cosas desde la barrera, peor lo van a pasar en su futuro inmediato.

Hasta hace algún tiempo, el “emprendedor” era aquel sujeto que nacía predestinado a cambiar las cosas, un luchador. Siempre se ha creído que, como no era cuestión de formación sino de genes, eran un bien escaso. Pues bien, esto tiene que cambiar. El espíritu emprendedor, en mayor o menor grado, lo tenemos todos, se ha comprobado en distintos períodos de la historia (siempre en tiempos críticos, inseguros y poco agradables). Y podemos darle forma, conocimientos y disciplina. No hay excusas. Por ello, deberíamos cambiar nuestra forma de actuar respecto al trabajo y no esperar a sentirnos obligados.

Una pincelada de como veo yo el nuevo paradigma del trabajo en la sociedad occidental:

1- Trabajo en red, relacionándose con muchos otros emprendedores. Deberemos plantear las iniciativas como interdependientes de otras.

2- Poner mucha imaginación en cómo crear nuevas necesidades, no superfluas, todas ellas bajo un consumo responsable. Este ejercicio de imaginación yo lo haría pensando en lo que a uno mismo le gustaría recibir (servicio) o tener (producto).

3- Y mientras la sangre emprendedora no nos llegue, luchar por conseguir un puesto de trabajo, el que sea, pero con la vista puesta en aprender, aprender, aprender para que algún día nos sintamos con fuerza para crear un negocio o una iniciativa social con otros emprendedores que aporte riqueza.

¿Que el nuevo crecimiento no crea ocupación? ESO ESTÁ POR VER!!!  Aconsejo una visita al blog http://spain.ashoka.org/, aunque sólo sea para coger pilas. Otro día seguimos.

Esta entrada también está disponible en: Catalán


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