Periodismo y Relaciones Públicas: con la dignidad por los suelos

Si continuamos así, la credibilidad de los profesionales de la información y la comunicación llegará a los mismos niveles que gozan políticos y banqueros. Los recientes casos de corrupción del imperio Murdoch (la punta del iceberg de una práctica extendida en muchos otros medios de comunicación) o el mal ejemplo de la empresa de Relaciones Públicas más grande del mundo (que muestra su historial y mecanismos de funcionamiento) nos hacen dudar de la dignidad de la profesión.

- ¿Es lícito que el periodismo ejerza el espionaje y pague dinero a informantes, incluidos policías, para conseguir noticias?. Algunos afirman que nadie debería “rasgarse las vestiduras” porque en definitiva todo responde a la realidad actual de los “business media”. Si hemos llegado hasta aquí es porque existen millones de lectores y espectadores que compran ese tipo de información.

- ¿Es lícito que una agencia de Relaciones Públicas trabaje para una tabacalera que intenta mejorar su imagen?; ¿para una petrolera que pretende dar explicaciones ante un desastre que ha provocado?; ¿para un laboratorio químico que tiene delante a 15.000 damnificados?; ¿para un gobierno no democrático que intenta explicar su ideario?. ¿Es lícito dirigir la comunicación de Facebook “creando” historias “anti-Google”?; ¿o trabajar para una empresa biotecnológica con el objetivo de contrarrestar los argumentos de Greenpeace?. Cabe una pregunta de difícil respuesta: si todo ser humano tiene derecho a un abogado, ¿todos tienen derecho a las Relaciones Públicas, para argumentar y contra-argumentar ante la opinión pública?. Este debate lo he impulsado en las aulas y nunca he conseguido unanimidad en la respuesta. Porque no es tan sencilla como parece.

Sólo en España, se gradúan cada año 2.800 nuevos titulados en Periodismo (el 90% de ellos acabarán trabajando de Relaciones Públicas en empresas, ayuntamientos o fundaciones). Y a los que debemos sumar 2.200 titulados en Publicidad y Relaciones Públicas. 5.000 nuevos profesionales cada año. ¿Qué les vamos a decir? ¿Qué luchen por una nueva comunicación o que se sumerjan en la triste realidad actual?

Desde las aulas, desde los despachos, desde las redacciones… hemos de reintroducir la ética como elemento clave de nuestra supervivencia como creadores de opinión. Si no cambiamos las cosas, el descrédito será definitivo y no habrá vuelta atrás. Y no estoy seguro de que la ciberciudadanía pueda sustituir a los profesionales de la comunicación (millones de personas creen que sí).

Otro día seguimos.

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2 comentarios to “Periodismo y Relaciones Públicas: con la dignidad por los suelos”

  1. hay muchos elementos de este artículo que me remecieron…visualirzar la credibilidad de los periodistas a niveles de los políticos me impactó, pero es cierto que de no mediar cambios en el rubro el probable que se llegue a lo mismo o algo peor. es que no se puede justificar el medio por su fin¡¡¡ gran y antigua discusión¡¡
    tengo hambre de dignidad profesional. a diario veo cómo nos ven reemplazables y dispensables. no veo otra forma de cambiar el paradigma si no por el perfeccionamiento, el estudio, la investigación, la seriedad.
    cómo hacerlo en los medios, cómo hacer periodismo de investigación sin caer en pràcticas indebidas? sin caer en la tentación del mercado y de vender más? nuevamente, nos preguntamos quién va primero, el huevo o la gallina? los medios educan, acostumbran, crean hábitos, será que se pueda crear hambre de un periodismo serio?
    son muchas las preguntas que surgen, pero lo seguro es que concuerdo con usted, la ética debería de ser la cruz del sur de todo profesional….

  2. Gracias Anneliese por tu claridad y tu visión.

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