Banca pública – Banca privada

Hacía tiempo que no suscribía al 100% un artículo de opinión (“Banqueros” de Rafael Nadal, La Vanguardia 21/10/2011). El periodista analiza el odio indiscriminado de millones de ciudadanos hacia la Banca privada afirmando que “la codicia de algunos y la soberbia en la gestión de otros ha arruinado la parte positiva del legado reciente de bancos y cajas. No sé si todavía están a tiempo, pero si quieren tener alguna oportunidad, los banqueros sensatos y responsables –que los hay– tendrían que liderar el movimiento para investigar, procesar y castigar duramente las prácticas abusivas del sector“. En este contexto, la RSC -Responsabilidad Social Corporativa- de Bancos y Cajas ha perdido todo su sentido. Qué lástima!. Yo me la había creído.

La Banca privada está obligada a rectificar. Su enorme responsabilidad en la actual crisis está fuera de toda duda. Rubrico el deseo de Nadal “de ver a algunos ilustres banqueros de nuestro país pidiendo humildemente excusas por lo que ha pasado. Me gustaría verlos arremangarse apoyando a las instituciones, las empresas y la sociedad de la que viven …/.. para agilizar el crédito que invirtieron en la especulación y que ahora niegan a la economía productiva …/.. para poner al alcance de los necesitados, con fórmulas responsables e imaginativas, todo el stock inmobiliario que se les ha quedado en las manos“.

Si la Banca privada no reacciona y sigue actuando con la habitual prepotencia, la ciudadanía exigirá cambios drásticos que garanticen el crédito y aseguren la honestidad del negocio bancario. La indignación crece. El famoso lema de los manifestantes de Occupy WallStreet “I am the 99%” no ha hecho más que empezar.

Yo creo que el sector bancario se merece una opción pública. Bien es cierto que la Banca pública no tiene buena imagen. Los grandes bancos privados y la actual corriente neoliberal se han encargado de ello. Pero tras el derrumbe del sistema financiero en 2006 debemos revisar esos planteamientos tan categóricos. Bancos públicos que convivan con la Banca privada,¿por qué no?. Aunque no en igualdad de condiciones de competitividad y “pruebas de estrés”. La igualdad ha de ser en equidad social. Estoy seguro que si la Banca pública deja de perseguir el beneficio económico obtendrá un gran beneficio social que, a la postre, es más valioso que la deuda y el papel moneda. Me sumo a los expertos que afirman que la Banca pública es rentable.

Es significativo que el estado de Dakota del Norte sea el más eficiente de los 52 Estados Unidos de América por tener un Banco público potente. Tampoco se hubiera entendido el renacer de Alemania después de la 2ª Guerra Mundial sin sus Landesbanks de propiedad pública. Un interesante artículo en The Economist de mayo de 2010, Mutually assured existence señala que los bancos fuertes y estables de carácter público de la India, China y Brasil son los responsables de su crecimiento.

En resumen:

  • Urge una rápida reacción de la Banca privada enmendando sus errores. Deben reinventar el negocio.
  • Urge la creación de una Banca pública, alejada de los partidos políticos y en manos de funcionarios altamente preparados y honestos.

Los días pasan muy rápido. La lentitud y pasividad actual está perjudicando seriamente a millones de personas y empresas. Hay que actuar con celeridad.

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One Comment to “Banca pública – Banca privada”

  1. gracias por la informacion que el autor de este articulo me ofrece y le ofrece a mas gente que no teniamos claro la diferencia de banca publica y privada

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