Talento (y IV)

…/.. viene de Talento (III)Dos últimas reflexiones:

A) Una vez aceptado que el talento no es un don y tiene poco de genético, nos hemos de aferrar a la idea de buscar y encontrar nuestro talento. La escuela para aprenderlo está en la esquina de las calles Constancia e Insistencia. Es decir, no viene solo. “Muchos creen que tener talento es una suerte, nadie que la suerte pueda ser cuestión de talento” (Jacinto Benavente). La suerte, quizás, sólo puede darte un empujón.

Vale la pena recordar los primeros 40 segundos de la película Match Point (Woody Allen, 2005) en la que se pone en tela de juicio la frase “más vale tener suerte que talento“. Conociendo las sutilezas de Allen, la metáfora tiene doble filo. Que la pelota caiga a un lado o a otro puede depender de la suerte. Lo que depende del talento es llegar a jugar el partido.

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B) No busques, pues, un título o un reconocimiento para el talento. No esperes que la familia, los amigos, los compañeros o la academia reconozcan tu talento. Como diría el ensayista Elbert Hubbard “existe algo mucho más escaso, fino y raro que el talento: es el talento de reconocer a los talentosos“. Y la cultura latina es proclive a ello: no reconoce el talento del compañero, del jefe, del alumno, del competidor. No reconocer el talento en el otro dificulta enormemente el trabajo en equipo.

Algo podría cambiar la tendencia. Se trata de las plataformas colaborativas, basadas en el reconocimiento del poder del colectivo, superior al propio. Si a eso se le suma que trabajan a través de las redes sociales, la creatividad está asegurada.

Las plataformas colaborativas pueden ser el gran revulsivo del talento. Su objetivo es utilizar la innovación y la colaboración en la creación de valor.

Un ejemplo ilustrativo nos lo trae Ledface , una plataforma que pretende generar un espacio para realizar consultas y permitir que quienes saben sobre el tema asesoren de manera ordenada al colectivo. Sin duda, explicar y responder temas que te apasionan te hace más competente que cualquier servicio técnico o de atención al cliente.

Y cada día se crean nuevas plataformas colaborativas entre jóvenes creativos, entre jóvenes juristas, entre jóvenes ingenieros, entre jóvenes filólogos, entre jóvenes bioquímicos… Entre jóvenes de talento. 

Los mayores de 45 años no se desanimen. El talento no tiene edad. Lo que tiene edad es la pasión.

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