Twitter – Email – Post – Facebook – Whatssapp – Youtube…¿me encuentro bien?

  • Algo me pasa, doctor… Le explico. Últimamente hago cosas raras:

- Cuando suena el despertador a las 7 de la mañana, miro en mi smartphone si hay emails o algún Whatssapp matinal… antes de ir al lavabo!!

- Cuando salgo del despacho a las 7 de la tarde y entro en el metro para volver a casa, compruebo las novedades de mi mensajería… y hace 5 minutos que apagué el ordenador del despacho!!!

- Cuando hago un trasbordo de autobús a metro, compruebo que no hayan novedades… y la interconexión fue de minutos!!!

- Cuando salgo del cine, del teatro, algunos toman un cigarrillo (yo no, por suerte); en cambio, compruebo que no me haya llegado algún mensaje en esas 2 horas de tiempo… de un sábado!!!

- Mientras estoy viendo la televisión en casa, respondo un mensaje de un amigo; envío un tuit para opinar sobre las masacres en Siria; doy un click en “me gusta” en la fotografía que colgó una amiga en Facebook… Y estoy acabando de escribir este post… Cuando me meto en la cama, no recuerdo el programa de TV que estaba viendo…

  • No me está gustando nada esta adicción, doctor… Yo, antes, no era así. Y eso que no he entrado en el juego de Foursquare ni comparto constantemente mi vida con fotografías personales…
  • (Doctor) Bueno, quizás algún virus de las numerosas enfermedades de Internet le ha invadido…
  • Vayamos al grano, doctor, ¿qué puedo hacer?
  • El primer paso es reconocer el desorden mental y procurar por la propia salud… La aceleración vital que produce Internet hace que los días vayan más rápidos y se actúa con mayor ligereza en todo…
  • Yo no quiero que la vida me vaya más rápida. Quiero saborear las cosas. Pero necesito estar conectado, quiero estar en la RED…
  • Pues dosifique, márquese unos límites importantes. ¿O prefiere llegar a un punto de no retorno?
  • Gracias doctor. No me lo pone fácil. Pero le he entendido.

Esta entrada también está disponible en: Catalán


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