Productividad personal (II): Ley de Parkinson

En el ámbito de la productividad, la Ley de Parkinson fue una de las más acertadas aportaciones de Cyril Northcote Parkinson (1909-1993). Afirma que “el trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para su realización“. Ello se debe a que:

  • A mayor tiempo disponible existe una tendencia a no trabajar planificadamente, dejándolo todo para el final (menos mal que siempre aparece la “concentración” en los últimos días u horas y acabamos la tarea…).
  • A mayor tiempo disponible más difícil es dar por concluido un trabajo. En general, el ser humano es perfeccionista y siempre cree que se puede mejorar. Cuesta mucho darlo por finalizado. Es, quizás, una demostración de nuestra inseguridad.

¿Es una ley inamovible?; ¿alcanza a todos los seres humanos?. Es evidente que a algunos más que a otros. Lo que es seguro es que nos diferencia cualitativamente.

Desde siempre, hemos oído aquel refrán… “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy“. ¿Vale la pena intentar luchar contra la Ley de Parkinson o lo dejamos estar?. Podemos intentarlo. Un truco sencillo:

a) Reducir el tiempo con el que cuentas para hacer la tarea: ¿1 mes? a 10 días; ¿1 semana? a 3 días. A menor tiempo disponible aumentará la concentración y ajustaremos los contenidos a lo estrictamente necesario, por lo que el resultado ganará en concisión y claridad.

b) Cuantas más veces realicemos dicha práctica, aumentará nuestro nivel de concentración de trabajo y, por ende, seremos más rápidos en la ejecución.

*

Lucha contra la Ley de Parkinson

Si queremos cambiar el mundo (como mínimo, cambiar las cosas que no funcionan) debemos empezar por mejorar nuestros niveles de concentración personal y actuar con inmediatez. Seremos más productivos.

Ir a Productividad personal (I): Ley de Pareto    /  Productividad personal (y III): Leyes de Maxwell

Esta entrada también está disponible en: Catalán


2 Trackbacks to “Productividad personal (II): Ley de Parkinson”

Deja un comentario

*