Archive for enero, 2013

enero 27th, 2013

Música y expresión

Cada año propongo distintos debates sobre “música y expresión” en la Facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra. La asignatura que imparto sobre “Música y publicidad” se refleja parcialmente en el blog Música y Comunicación y es uno de los nexos de unión que mantengo con mi actividad artística como músico y compositor.

A modo de ejemplo, ahí van algunas preguntas:

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1) La música, ¿es arte o ciencia?

Diversas posturas se encuentran y desencuentran ante esta pregunta. Mi opinión es que la música es un arte ligado a la ciencia acústica.

Se mueve en el contexto del arte porque conduce a la experiencia estética. Y al mismo tiempo se mueve en el contexto de la ciencia porque se desarrolla en el espacio temporal que gobierna la física. A diferencia de las artes plásticas y visuales, se mueve en una dimensión únicamente temporal.

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2) ¿Todos los sonidos son música?

Otro interesante debate que sin duda no tiene una única opinión. Yo considero que la música es una actividad exclusivamente humana. Los sonidos de la naturaleza y del reino animal que no se construyen a través del raciocinio son fortuitos y, por ende, no forman parte del arte musical. Aunque nadie discute la experiencia acústica (placer, desazón, equilibrio…) que producen en nuestro cerebro. Pero no debemos dudar al decir que “los pájaros no cantan“.

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3) La música ¿expresa sentimientos?

Centenares de libros y miles de artículos aún no han dado una respuesta consensuada. Por un lado encontramos a Eduard Hanslick que afirma “…la música ni expresa sentimientos ni los describe“. De la misma manera, Theodor W. Adorno considera que la música nace de una expresión comunicativa concreta, la del compositor… “pero debe emanciparse de toda expresión

Pero por otro lado, las artes escénicas y audiovisuales -y en especial, el cine- utilizan la música para reforzar las imágenes y darles un sentido u otro. Incluso ceden a la música una parte importante en la creación de sensaciones. Con el tiempo, las culturas se han acostumbrado a definir musicalmente el miedo, la dulzura, el cariño, el pánico, el peligro, la grandeza… El audiovisual occidental está muy marcado y orientado por la música.

Aún así, creo que la música es expresión pero no expresa ni significa nada por ella misma, aunque puede ser mediadora de una expresión. O puede que el compositor se exprese a través de ella. Pero NO existe música triste, ni alegre, ni cómica, ni de miedo… Aunque sí pueden existir momentos musicales que inciden en el estado psicológico del oyente. Incluso, la música puede engendrar otras experiencias estéticas y modos expresivos como la danza y el canto.

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enero 17th, 2013

Storytelling para concienciar y captar fondos

El storytelling (crear una historia y explicarla) pretende conseguir un vínculo emocional con el espectador al que se dirige. Si se conocen las reglas, conectar con la parte emocional es sencillo: priorizar las vivencias por encima de los datos; pensar en testimonios antes que en actores; buscar caras desconocidas para explicar historias comunes. Unas historias siempre basadas en los temas esenciales (la vida y la muerte, la salud, el bien y el mal, la seguri­dad y el miedo, la ver­dad y la men­tira, la esper­anza y la deses­peración, el altruismo y el egoísmo…)

El storytelling es muy cuidadoso en seleccionar quién narra la historia o quién asume el protagonismo; qué lenguaje debe utilizarse; qué canales usar para conseguir visibilidad (un video a través de Youtube, una cuña en radio, un grafismo en prensa, una performance en la calle…).

En 2011, Yolanda Martínez Santiago, una chica de Madrid de 24 años que sufrió un linfoma de Hodgkin, se le ocurrió un experimento innovador: salir a la calle y explicar a todo el mundo su felicidad por haber superado la enfermedad, mientras grababa en video las reacciones de la gente ante su alegría. El video puede verse en http://youtu.be/_GSzsDKM_kE

De ese concepto original, Yolanda decidió compartir su idea con la Fundación Josep Carreras y participar en el vídeo que se muestra a continuación, VALORA LA VIDA (Barcelona, 2012), para sensibilizar y recaudar fondos contra la leucemia. Yolanda es una de las protagonistas de la historia, junto a Virginia (32 años) y Víctor (57). Los 3 comparten una misma historia: padecieron una enfermedad hematológica maligna y la han superado. El storytelling les propone salir a la calle y transmitir a la sociedad que la vida es maravillosa.

Imagen de previsualización de YouTube

El fundraising necesita del storytelling para mejorar sus niveles de eficiencia porque, aunque la ciencia ha avanzado muchísimo, el 50% de enfermos adultos de enfermedades hematológicas y el 25% de niños aún no consiguen superar la batalla. La Fundación Josep Carreras contra la Leucemia persigue que la leucemia sea una enfermedad 100% curable. Y conseguirá más fondos cuanto más profesionalice la forma de explicar el mensaje.

 

 

enero 13th, 2013

El teatro, fuente de innovación social

Según algunos estudios de mercado, una persona es asidua al teatro si mantiene una media de 30 espectáculos al año (“ir al teatro cada 12 días“). No hay muchas personas con esa perseverancia. La causa no es el precio de la entrada -como muchos piensan- sino el desconocimiento de la oferta teatral y la alternativa audiovisual.

Aún así, cabe preguntarse: ante un texto o guión interesante, ¿qué beneficios aporta la cercanía al escenario, a los actores, a los objetos?; ¿qué beneficio representa oír las voces y los sonidos en directo, on time?. No hay respuestas teóricas a dichas preguntas. El teatro es una experiencia que atraviesa la mente del espectador solo si éste le brinda la oportunidad. Pero no una sola oportunidad, sino unas cuantas, con cierta asiduidad.

Los que tenemos la suerte de haber sido atrapados por el teatro y somos asiduos a la excelente oferta actual afirmamos que el teatro es fuente de crecimiento, de reflexión y, sin lugar a dudas, fuente de innovación social. La interacción directa del espectador con un texto interpretado por actores en un escenario hace que la comprensión de las ideas aumente y, por ende, incrementa la fuerza para actuar por el cambio que propone el texto. Así los beneficiarios de cada acción son al mismo tiempo actores de su propio desarrollo, fortaleciendo así el sentimiento de ciudadanía.

Deberíamos darle una oportunidad al teatro.