Música y expresión

Cada año propongo distintos debates sobre “música y expresión” en la Facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra. La asignatura que imparto sobre “Música y publicidad” se refleja parcialmente en el blog Música y Comunicación y es uno de los nexos de unión que mantengo con mi actividad artística como músico y compositor.

A modo de ejemplo, ahí van algunas preguntas:

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1) La música, ¿es arte o ciencia?

Diversas posturas se encuentran y desencuentran ante esta pregunta. Mi opinión es que la música es un arte ligado a la ciencia acústica.

Se mueve en el contexto del arte porque conduce a la experiencia estética. Y al mismo tiempo se mueve en el contexto de la ciencia porque se desarrolla en el espacio temporal que gobierna la física. A diferencia de las artes plásticas y visuales, se mueve en una dimensión únicamente temporal.

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2) ¿Todos los sonidos son música?

Otro interesante debate que sin duda no tiene una única opinión. Yo considero que la música es una actividad exclusivamente humana. Los sonidos de la naturaleza y del reino animal que no se construyen a través del raciocinio son fortuitos y, por ende, no forman parte del arte musical. Aunque nadie discute la experiencia acústica (placer, desazón, equilibrio…) que producen en nuestro cerebro. Pero no debemos dudar al decir que “los pájaros no cantan“.

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3) La música ¿expresa sentimientos?

Centenares de libros y miles de artículos aún no han dado una respuesta consensuada. Por un lado encontramos a Eduard Hanslick que afirma “…la música ni expresa sentimientos ni los describe“. De la misma manera, Theodor W. Adorno considera que la música nace de una expresión comunicativa concreta, la del compositor… “pero debe emanciparse de toda expresión

Pero por otro lado, las artes escénicas y audiovisuales -y en especial, el cine- utilizan la música para reforzar las imágenes y darles un sentido u otro. Incluso ceden a la música una parte importante en la creación de sensaciones. Con el tiempo, las culturas se han acostumbrado a definir musicalmente el miedo, la dulzura, el cariño, el pánico, el peligro, la grandeza… El audiovisual occidental está muy marcado y orientado por la música.

Aún así, creo que la música es expresión pero no expresa ni significa nada por ella misma, aunque puede ser mediadora de una expresión. O puede que el compositor se exprese a través de ella. Pero NO existe música triste, ni alegre, ni cómica, ni de miedo… Aunque sí pueden existir momentos musicales que inciden en el estado psicológico del oyente. Incluso, la música puede engendrar otras experiencias estéticas y modos expresivos como la danza y el canto.

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Esta entrada también está disponible en: Catalán


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