Archive for ‘COMUNICACIÓN’

junio 18th, 2013

Manuel Martínez Calderón (1934-2001): ¿no podría darse por finalizado el duelo?

Tras la muerte del empresario catalán Manuel Martínez Calderón en 2001, tres personas anónimas amigas (“siempre seremos cuatro“) han pagado una verdadera fortuna en publicidad mortuaria. Por un lado, una esquela todos los meses para conmemorar el “día mensual” del óbito. Por otro, y dos veces al año -una para conmemorar el día natal y otra el de la defunción- esquelas de página entera (!). Sin duda, un hecho único en el mundo y todo un World Record Guiness. En estos momentos, la cifra invertida ronda los 150.000€ en esquelas mensuales (en el diario La Vanguardia) y 800.000€ en esquelas a página completa (en La Vanguardia y El Periódico). A punto están ya de llegar al millón de euros.

¿No podría darse por finalizado el duelo?. ¿Tiene algún sentido continuar 12 años más?. Si persisten en gastar tanto dinero, ¿no es hora de reinventar la acción y reorientarla?. No estoy diciendo que los “medios de comunicación” no merezcan recursos estratégicos. Pero los excesos siempre son malos. Además, sería una buena manera de hacer callar a los malpensados que ven en estas esquelas algo oscuro, pagos políticos entre empresas de ocio, editores de opinión pública y partidos políticos.

Algunas ideas para que los “tres” amigos anónimos reflexionen. No sólo los “medios de comunicación” sufren:

  • la investigación científica está muy necesitada de recursos.
  • el bienestar social sólo alcanza a un pequeño porcentaje de la población.
  • la cultura y la educación cuentan con muy pocos apoyos privados (y la administración pública no está por la labor).
  • el medio ambiente tiene más enemigos que amigos.
  • los jóvenes no encuentran apoyo económico en los mayores.
  • …………

Si Manuel Martínez Calderón levantara la cabeza estoy seguro que estaría de acuerdo conmigo.
El duelo puede darse por finalizado.

 

abril 8th, 2013

De patrocinar eventos a crearlos

Gran parte del negocio de la publicidad convencional se está trasladando hacia el patrocinio, donde las marcas no se anuncian principalmente en los medios (TV, radio, exterior, prensa o internet) sino en espacios y soportes de otras organizaciones (deportivas, artísticas, sociales).

A eso hay que añadir que en los últimos 5 años, las marcas más innovadoras no patrocinan eventos sino que crean los suyos propios. A través de una performance; en la búsqueda de un record Guinness; a través del deporte o la aventura extrema; creando festivales artísticos a medida; gestionando espectáculos culturales o deportivos (Teatro Movistar en Madrid, Fly Emirates Stadium…)

La marca Red Bull representa esta última tendencia. En 2012 organizó un evento propio que perseguía un record mundial: un salto humano desde 39.000 metros de altura, protagonizado por Felix Baumgartner. Cabe preguntarse si, tras el evento, las ventas aumentaron o solo se ganó en notoriedad. La pregunta no es baladí porque el evento costó 50 millones de dólares.

La publicidad persigue llamar la Atención del consumidor con una información bien planteada, creando un Interés por esa información y un Deseo de adquirir el producto o servicio ofrecido en esa información. Si finalmente consigue que el consumidor Actúe y compre el producto, la publicidad ha cumplido su función (el efecto AIDA). De manera particular, el patrocinio no centra sus objetivos en la Acción final sino en la Atención e Interés iniciales. Una gran diferencia.

Patrocinar eventos -o crearlos- es rentable aun cuando las ventas directas no mejoren de forma inmediata porque se busca la penetración de la marca en la mente del ciudadano a medio y largo plazo. Se busca crear “fans” más que clientes (…los clientes son infieles…los fans nunca lo son…). Es obvio que un “evento” no produce el Deseo de comprar el producto de forma inmediata pero puede crear el Deseo de comprar el espíritu de la marca. Así, y teniendo en cuenta el nivel de infoxicación actual, si el consumidor concede unos minutos de su Atención y de su Interés a una marca es todo un éxito. La “venta” ya no es lo más importante.

En un futuro no muy lejano, las marcas confiarán más en la noticias que generen sus propios eventos que en la publicidad clásica que presenta las bondades de su producto.

marzo 15th, 2013

La era de las pantallas. Pensamiento crítico

Sin duda, nunca habíamos tenido tanta información y nunca habíamos aprendido tan poco. Esa “infoxicación” podría representar el declive del pensamiento crítico. Ni nos permiten pensar, ni queremos pensar, ni nos apetece pensar. ¿Para qué?. Todo está pensado. Todo está en Internet… Craso error. En Internet no hay pensamiento sino información.

Herbert Alexander Simon el gran investigador del proceso de toma de decisiones, asegura que una gran cantidad de información crea un empobrecimiento de la atención y la decisión. Es muy posible que haga inviable el pensamiento, a través del cual el receptor podría razonar, justificar o personalizar la información. Si tenemos en cuenta el alto nivel de manipulación informativa de nuestra sociedad, es harto necesario el pensamiento crítico.

Las tecnologías de la información pueden llegar a ser nuestro mejor aliado o nuestro peor enemigo. Por ello, deberíamos aprovechar la tecnología para mejorar nuestras habilidades. Si integramos adecuadamente las segundas y terceras pantallas en el aula, en la vida profesional y en nuestras relaciones personales, el pensamiento crítico no morirá.

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marzo 13th, 2013

La era de las pantallas. Relaciones personales

¿Las relaciones personales deben adaptarse al lenguaje y al ritmo audiovisual?.

Los niños y jóvenes ni se plantean una relación sin dobles o triples pantallas. Es una cosa habitual cuando se reúnen o cuando comparten espacio y tiempo con otras personas. Y los adultos rápidamente se han sumado a la tendencia.

Un estudio financiado por Ericsson indica que una gran mayoría de encuestados en USA i UK utiliza una tablet (86%) o un smartphone (88%) mientras mira la TV (diciembre 2012).

Todo parece indicar que los usuarios de dobles y triples pantallas se consideran capacitados para la multitarea, aunque la “atención” a cada una de las tareas es menor ya que se comparte entre todas ellas. La duda aparece si la “atención” a los amigos, al hijo o a la pareja queda mermada o no.

Algunas observaciones. Un exceso de pantallas en las relaciones personales:

  • impide mirarse a los ojos.
  • impide tener el 100% de atención a las palabras y gestos del interlocutor.
  • impide reaccionar y responder con inmediatez a la pregunta o inquietud del interlocutor.
  • invita al interlocutor a que pregunte: “¿me estás escuchando?“, altamente peligroso.

Las segundas y terceras pantallas no ayudan demasiado en los entornos presenciales donde nos jugamos la amistad, el cariño, la autoridad, la sinceridad, el apoyo, la escucha activa… La tecnología facilita las cosas (p.ej. la videoconferencia en las relaciones a distancia) pero no nos obliga a utilizarlas siempre y en todo momento. El uso excesivo de pantallas esconde, quizás, un problema en nuestras relaciones personales.

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marzo 11th, 2013

La era de las pantallas. La educación

¿Las aulas presenciales deben someterse al lenguaje y al ritmo audiovisual?. 

Si se lo preguntamos a los niños y a los jóvenes, la mayoría prefiere una pantalla dinámica antes que al aburrido profesor. El mundo audiovisual les ha acostumbrado a la rapidez, al cambio de plano, al movimiento sorpresivo… Y el docente tiene una misión que no siempre puede realizarse a través del ágil lenguaje audiovisual.

Seamos sinceros. El objetivo del estudiante, hoy día, es que el docente le entretenga (y parece que muchos centros educativos lo secundan). Y si el entretenimiento no es locuaz, visual, rápido, exigente y divertido, es muy posible que el estudiante desconecte y cambie de pantalla, sin marcharse de clase. Es la denominada multitarea, muy habitual en las aulas actuales, donde el estudiante considera que puede hacer varias cosas a la vez: escuchar al docente, escribir apuntes, enviar un mensaje en el Facebook, anotar en la agenda…

Es una verdad científica que “dividir la atención la merma”. Aunque muchos defiendan la multitarea, ésta no es parte de la solución sino el propio problema. Oír la voz del profesor “de fondo”, leer “por encima”, escribir “por acto reflejo” (y todas esas acciones a la vez) devalúan el aprendizaje y lo hacen ineficiente. Tal como afirma Catherine l’Ecuyer en su libro “Educar en el asombro”, el niño sobreestimulado se convierte en un adolescente que lo ha visto y lo ha tenido todo. Considera que las personas que están a su alrededor tienen que comportarse como él quiere, y sus caprichos se convierten en órdenes, y cuando la realidad no se amolda a su deseo, aparece la frustración.

Sin duda, el estudiante actual tiene muchas y grandes cualidades, pero es decepcionante que no luche por cambiar lo que no funciona… que se esfuerce otro!!. Y es decepcionante porque la mayoría de niños y jóvenes actuales son conscientes de esa realidad que los hace ineficientes.

 

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marzo 10th, 2013

La era de las pantallas

Hace 70 años la única pantalla era la del cine (pantalla colectiva y socializadora). Más tarde llega la televisión (pantalla para familias, para grupos). Y hace tan solo 30 años aparece el ordenador personal, una pantalla individualizada. La revolución tecnológica nos está llevando, además, a una pantalla en nuestro bolsillo, el smartphone, el teléfono inteligente, con múltiples funciones.

Los individuos buscamos en las pantallas información, educación o entretenimiento. Estamos en la era de las pantallas. Todo empieza a suceder en las pantallas.

Una cosa me preocupa. Los largometrajes cinematográficos, las series de televisión, los informativos, los juegos interactivos o las aplicaciones del smartphone tienen un elevado número de cambios de imagen por minuto. Todo es acelerado. No es de extrañar que cuando los niños y jóvenes se enfrentan al ritmo de la vida real, todo les impacienta, todo les aburre. Y esa sensación empieza a surgir también en los adultos.

¿Debemos someter la vida real (la educación en el aula, las conversaciones, las transacciones comerciales, el diálogo… incluso el amor) al lenguaje y al ritmo que exige la dinámica audiovisual?. Creo que no, pero la tendencia es otra.

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enero 27th, 2013

Música y expresión

Cada año propongo distintos debates sobre “música y expresión” en la Facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra. La asignatura que imparto sobre “Música y publicidad” se refleja parcialmente en el blog Música y Comunicación y es uno de los nexos de unión que mantengo con mi actividad artística como músico y compositor.

A modo de ejemplo, ahí van algunas preguntas:

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1) La música, ¿es arte o ciencia?

Diversas posturas se encuentran y desencuentran ante esta pregunta. Mi opinión es que la música es un arte ligado a la ciencia acústica.

Se mueve en el contexto del arte porque conduce a la experiencia estética. Y al mismo tiempo se mueve en el contexto de la ciencia porque se desarrolla en el espacio temporal que gobierna la física. A diferencia de las artes plásticas y visuales, se mueve en una dimensión únicamente temporal.

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2) ¿Todos los sonidos son música?

Otro interesante debate que sin duda no tiene una única opinión. Yo considero que la música es una actividad exclusivamente humana. Los sonidos de la naturaleza y del reino animal que no se construyen a través del raciocinio son fortuitos y, por ende, no forman parte del arte musical. Aunque nadie discute la experiencia acústica (placer, desazón, equilibrio…) que producen en nuestro cerebro. Pero no debemos dudar al decir que “los pájaros no cantan“.

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3) La música ¿expresa sentimientos?

Centenares de libros y miles de artículos aún no han dado una respuesta consensuada. Por un lado encontramos a Eduard Hanslick que afirma “…la música ni expresa sentimientos ni los describe“. De la misma manera, Theodor W. Adorno considera que la música nace de una expresión comunicativa concreta, la del compositor… “pero debe emanciparse de toda expresión

Pero por otro lado, las artes escénicas y audiovisuales -y en especial, el cine- utilizan la música para reforzar las imágenes y darles un sentido u otro. Incluso ceden a la música una parte importante en la creación de sensaciones. Con el tiempo, las culturas se han acostumbrado a definir musicalmente el miedo, la dulzura, el cariño, el pánico, el peligro, la grandeza… El audiovisual occidental está muy marcado y orientado por la música.

Aún así, creo que la música es expresión pero no expresa ni significa nada por ella misma, aunque puede ser mediadora de una expresión. O puede que el compositor se exprese a través de ella. Pero NO existe música triste, ni alegre, ni cómica, ni de miedo… Aunque sí pueden existir momentos musicales que inciden en el estado psicológico del oyente. Incluso, la música puede engendrar otras experiencias estéticas y modos expresivos como la danza y el canto.

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diciembre 28th, 2012

10 ARTÍCULOS DESTACADOS DE MAPA DEL CAMBIO 2012

Alternativa a la subida de impuestos: hacer cumplir la legalidad

Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Un breve apunte

Tiempos de independentismo (y 4)

Responsabilidad Social Individual (RSI). Un breve apunte

La crisis está en nuestro interior

Catalunya necesita un ejército de 5 columnas

Ciencia y altruismo

Ética del beneficio

Pies de barro de la filantropía

5 sugerencias para manejar la nostalgia

 

noviembre 19th, 2012

Los muckrakers deben ser expulsados de la profesión periodística

La traducción del concepto de muckraker es  “removedor de estiércol“, un término que empezó a utilizarse en el mundo de la comunicación a principios de s.XX y que definía al periodista, al escritor o al relaciones públicas que se dedicaba a denunciar públicamente la corrupción de los políticos y personajes públicos de la época, haciendo relucir sus trapos sucios. Un trabajo que escarbaba en las vidas ajenas con el objetivo loable de buscar la verdad.

Algunos consideran a los muckrakers el antecedente del periodismo de investigación. Yo no estoy muy seguro. Es cierto que consiguieron tambalear a las clases dirigentes y al establishment norteamericano, revolucionando el statuo quo. Eso siempre es bueno.

Pero el papel de removedor de basura, aunque tenga su fundamento en la “prueba” conseguida, siempre es tendencioso y parcial, y sin duda parte de un posicionamiento subjetivo y moral del investigador. Y en demasiadas ocasiones obedece a un interés personal que le hace ser “juez y parte” e invalida cualquier resultado.

Y en esta fase estamos. Los objetivos del muckraker han cambiado. Ya no pretende denunciar sino que pretende ser el protagonista del cambio, en una posición en la que todo vale, hasta la mentira. El fin justifica todos los medios.

Algunos pseudo-periodistas como Pedro J. Ramírez, el director del diario El Mundo, confunden en numerosas ocasiones el papel de representantes de un medio de comunicación con el de justicieros. Recientemente, El Mundo ha irrumpido en la campaña electoral catalana de 2012 “esparciendo mierda” sobre el Presidente Mas, candidato que se presenta a la reelección.

En democracia, los ciudadanos viven dos momentos bien diferenciados: 15 días de campaña electoral  y 1.445 días (4 años menos 15 días) de vida normal. Si el muckraker irrumpe en campaña electoral no lo hace para mostrar la verdad a la sociedad sino para tomar partida por unos y contra otros. Y no es su espacio, ni su momento. El periodismo de denuncia, el periodismo basado en la investigación de documentos veraces y testigos imparciales tiene mucho tiempo, antes y después de la campaña electoral, para cumplir con la función social que tiene encomendada. 

Está comprobado, además, que el muckraker que irrumpe en campaña electoral influye poco en los votantes indecisos. En cambio, influye negativamente en la profesión periodística. Los actuales muckrakers, expendedores de dossieres y carnets de buenos y malos, deben ser expulsados de la profesión antes de que el periodismo se hunda definitivamente por su culpa.

noviembre 4th, 2012

Tendencia negativa del “Marketing Relacionado con una Causa”

Dentro de las técnicas que utilizan las empresas para ser socialmente responsables destaca el Marketing Relacionado con una Causa. En este caso, la empresa emite un mensaje publicitario: “el 1% de las ventas de Coca-Cola de estas navidades se destinará a UNICEF“.

Es una técnica de RSC cuya máxima es “si no hay ventas, no hay donativo”, una acción estrictamente comercial no-altruista. Nada que objetar. Sirva el ejemplo de la campaña navideña de CEPSA de 1998: “1 peseta por litro de carburante vendido se destinará a Centroamérica“. Tras el período estipulado, y habiéndose vendido 208 millones de litros, se realizó una donación de 208 millones de pesetas (1,2M€).

Muy diferente es el caso, por ejemplo, de “1 paquete de Ausonia, 1 minuto en investigación“, cuyo objetivo es enviar fondos a la Asociación Española contra el Cáncer. Esta campaña es confusa y el donativo final no está en relación con las ventas del producto. Utiliza, pues, argumentos que luego ni cumple ni informa con exactitud. La Asociación Española contra el Cáncer tiene el derecho de conocer el número de paquetes de Ausonia vendidos durante la campaña. El honor de esa asociación y la causa del cáncer están en juego. No es lo mismo que se venden 30.000 paquetes que 3 millones. Ni tampoco tiene sentido utilizar conceptos intangibles (“1 minuto en investigación“).

De la misma manera, UNICEF tiene todo el derecho a conocer las ventas navideñas de Coca-Cola para calcular con exactitud el 1% prometido. Informar de un proyecto de donación a través de eslogans publicitarios voluntariamente inexactos es un engaño.

Desde 2007, estas campañas van tendiendo al uso del eslogan provocativo sin preguntarse por su coherencia o por la veracidad del mismo. Cuando todo esto empezó, las campañas no eran así. Han ido derivando hacia la falta de transparencia. Sin duda, es una tendencia que debe corregirse.

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