Posts tagged ‘ética’

octubre 8th, 2012

Ética del beneficio

Las diferencias entre individuos existen. No debemos aspirar a construir sociedades que destruyan el individualismo como pretenden los regímenes totalitarios. Aun naciendo en las mismas condiciones, las personas consiguen resultados distintos, porque su capacidad intelectual, su nivel de emprendeduría, su fortaleza psicológica, física y espiritual les hace diferentes.

Pero cuando la desigualdad se hace excesiva -como en la actualidad- hay que tomar medidas bajo la luz de la justicia social, aunque manteniendo el espíritu de competitividad que nos hace fuertes. Por ello, las sociedades deben dotarse de instrumentos de nivelación, que reduzcan las actuales desigualdades.

Hemos de domesticar al capitalismo. Por eso, propongo:

 

Ningún sueldo debería ser superior al Salario Mínimo Interprofesional multiplicado x 20. Si en España el SMI es de 9.000€/año, el sueldo máximo -o suma de sueldos- no debe sobrepasar los 180.000€/año.

 SUELDO

SMIx20

Ningún honorario anual (alto directivo, representante, comisionado, accionista, asesor, abogado, consultor, socio, deportista de élite…) debería ser superior al SMI multiplicado x 100. O la suma de honorarios no debe superar el millón de euros al año.

HONORARIO

SMIx100

Ninguna empresa debería provisionar beneficios superiores al 10%.

 [E] BENEF -10%

Ningún individuo debería acumular un patrimonio superior a 10 millones de euros.

 [I] PATRIM -10M€

El cambio de paradigma será lento y progresivo, quizás dure 100 años. Nuestros hijos y nietos se merecen un mundo más justo.

julio 17th, 2011

Periodismo y Relaciones Públicas: con la dignidad por los suelos

Si continuamos así, la credibilidad de los profesionales de la información y la comunicación llegará a los mismos niveles que gozan políticos y banqueros. Los recientes casos de corrupción del imperio Murdoch (la punta del iceberg de una práctica extendida en muchos otros medios de comunicación) o el mal ejemplo de la empresa de Relaciones Públicas más grande del mundo (que muestra su historial y mecanismos de funcionamiento) nos hacen dudar de la dignidad de la profesión.

- ¿Es lícito que el periodismo ejerza el espionaje y pague dinero a informantes, incluidos policías, para conseguir noticias?. Algunos afirman que nadie debería “rasgarse las vestiduras” porque en definitiva todo responde a la realidad actual de los “business media”. Si hemos llegado hasta aquí es porque existen millones de lectores y espectadores que compran ese tipo de información.

- ¿Es lícito que una agencia de Relaciones Públicas trabaje para una tabacalera que intenta mejorar su imagen?; ¿para una petrolera que pretende dar explicaciones ante un desastre que ha provocado?; ¿para un laboratorio químico que tiene delante a 15.000 damnificados?; ¿para un gobierno no democrático que intenta explicar su ideario?. ¿Es lícito dirigir la comunicación de Facebook “creando” historias “anti-Google”?; ¿o trabajar para una empresa biotecnológica con el objetivo de contrarrestar los argumentos de Greenpeace?. Cabe una pregunta de difícil respuesta: si todo ser humano tiene derecho a un abogado, ¿todos tienen derecho a las Relaciones Públicas, para argumentar y contra-argumentar ante la opinión pública?. Este debate lo he impulsado en las aulas y nunca he conseguido unanimidad en la respuesta. Porque no es tan sencilla como parece.

Sólo en España, se gradúan cada año 2.800 nuevos titulados en Periodismo (el 90% de ellos acabarán trabajando de Relaciones Públicas en empresas, ayuntamientos o fundaciones). Y a los que debemos sumar 2.200 titulados en Publicidad y Relaciones Públicas. 5.000 nuevos profesionales cada año. ¿Qué les vamos a decir? ¿Qué luchen por una nueva comunicación o que se sumerjan en la triste realidad actual?

Desde las aulas, desde los despachos, desde las redacciones… hemos de reintroducir la ética como elemento clave de nuestra supervivencia como creadores de opinión. Si no cambiamos las cosas, el descrédito será definitivo y no habrá vuelta atrás. Y no estoy seguro de que la ciberciudadanía pueda sustituir a los profesionales de la comunicación (millones de personas creen que sí).

Otro día seguimos.