Posts tagged ‘Internet’

marzo 15th, 2013

La era de las pantallas. Pensamiento crítico

Sin duda, nunca habíamos tenido tanta información y nunca habíamos aprendido tan poco. Esa “infoxicación” podría representar el declive del pensamiento crítico. Ni nos permiten pensar, ni queremos pensar, ni nos apetece pensar. ¿Para qué?. Todo está pensado. Todo está en Internet… Craso error. En Internet no hay pensamiento sino información.

Herbert Alexander Simon el gran investigador del proceso de toma de decisiones, asegura que una gran cantidad de información crea un empobrecimiento de la atención y la decisión. Es muy posible que haga inviable el pensamiento, a través del cual el receptor podría razonar, justificar o personalizar la información. Si tenemos en cuenta el alto nivel de manipulación informativa de nuestra sociedad, es harto necesario el pensamiento crítico.

Las tecnologías de la información pueden llegar a ser nuestro mejor aliado o nuestro peor enemigo. Por ello, deberíamos aprovechar la tecnología para mejorar nuestras habilidades. Si integramos adecuadamente las segundas y terceras pantallas en el aula, en la vida profesional y en nuestras relaciones personales, el pensamiento crítico no morirá.

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febrero 8th, 2012

Twitter – Email – Post – Facebook – Whatssapp – Youtube…¿me encuentro bien?

  • Algo me pasa, doctor… Le explico. Últimamente hago cosas raras:

- Cuando suena el despertador a las 7 de la mañana, miro en mi smartphone si hay emails o algún Whatssapp matinal… antes de ir al lavabo!!

- Cuando salgo del despacho a las 7 de la tarde y entro en el metro para volver a casa, compruebo las novedades de mi mensajería… y hace 5 minutos que apagué el ordenador del despacho!!!

- Cuando hago un trasbordo de autobús a metro, compruebo que no hayan novedades… y la interconexión fue de minutos!!!

- Cuando salgo del cine, del teatro, algunos toman un cigarrillo (yo no, por suerte); en cambio, compruebo que no me haya llegado algún mensaje en esas 2 horas de tiempo… de un sábado!!!

- Mientras estoy viendo la televisión en casa, respondo un mensaje de un amigo; envío un tuit para opinar sobre las masacres en Siria; doy un click en “me gusta” en la fotografía que colgó una amiga en Facebook… Y estoy acabando de escribir este post… Cuando me meto en la cama, no recuerdo el programa de TV que estaba viendo…

  • No me está gustando nada esta adicción, doctor… Yo, antes, no era así. Y eso que no he entrado en el juego de Foursquare ni comparto constantemente mi vida con fotografías personales…
  • (Doctor) Bueno, quizás algún virus de las numerosas enfermedades de Internet le ha invadido…
  • Vayamos al grano, doctor, ¿qué puedo hacer?
  • El primer paso es reconocer el desorden mental y procurar por la propia salud… La aceleración vital que produce Internet hace que los días vayan más rápidos y se actúa con mayor ligereza en todo…
  • Yo no quiero que la vida me vaya más rápida. Quiero saborear las cosas. Pero necesito estar conectado, quiero estar en la RED…
  • Pues dosifique, márquese unos límites importantes. ¿O prefiere llegar a un punto de no retorno?
  • Gracias doctor. No me lo pone fácil. Pero le he entendido.
enero 26th, 2012

La red Foursquare promueve el vouyerismo

Los usuarios de Foursquare están encantados de dejar huella de dónde están en cada momento y transmitirlo a todos los demás, en un ejercicio de vouyerismo del más alto nivel. Nada debería objetarse porque cada uno hace lo que quiere en las redes sociales. Lo que pasa es que esas informaciones de “localización” se cuelan en otras redes (LinkedIn, Twitter, Facebook…) para dar mayor difusión a esa actividad. Parece que Foursquare no tiene viabilidad por si misma.

  • I’m at Universitat de Barcelona -Gran Via de les Corts Catalanes, 585, Barcelona-
  • Estoy en el Gimnasio -Castillejos 334, Barcelona-
  • Saliendo del restaurante Can Punyetes -Sardenya 211, Barcelona-
  • Empieza mi jornada en la Agencia  -Velázquez 66, Madrid-

… y algunas se envían cada día a la misma hora !!

Cuantas más “localizaciones” haces (check-ins) más puntos obtienes (es un juego que tiene su gracia…). Lo que empezó siendo una actividad para “prescribir” restaurantes y bares, se está convirtiendo en algo muy distinto.

Sinceramente, a mi no me interesa en absoluto dónde están estas personas en cada momento. Y me entero porque las sigo en Twitter o en LinkedIn, y esa información se ha colado ahí. Los usuarios de Foursquare deberían evitar el intrusismo de canal. A esas personas las sigo porque me interesan sus opiniones. En su momento acepté tener relación virtual con ellas porque son sugerentes y me seduce su forma de pensar. Pero no quiero saber nada de su vida privada. Esos datos (estoy aquí, estoy allá…) ocupan unos centímetros en la pantalla que hacen más pesada la tarea de leer entre tanta información.

Si no “aíslan” Foursquare y continúan con la invasión y el cansino juego de las localizaciones  es muy probable que sea yo el que me desconecte de estas personas. Muy a mi pesar.

enero 24th, 2012

Las grandes empresas de Internet deben pagar todos los impuestos

Está bien que se promuevan campañas de relaciones públicas para informar sobre el gran impacto laboral y económico de Facebook en la Unión Europea o para comunicar que Google ha tenido unos beneficios de 10.584 millones de euros en 2011. Todo ello genera confianza en estas empresas de éxito. Pero es una confianza aparente.

La ciudadanía -sobre todo la ciberciudadanía- tiene derecho a conocer si estas grandes corporaciones de la comunicación cumplen o no con sus obligaciones fiscales: dónde, cuánto, cuándo… Investigadores como Alejandro Suárez siembran dudas sobre Google. Todo parece indicar que este gigante de la red ha aprendido todo lo malo de las empresas y las grandes fortunas y se mueve como una lagartija por distintos paraísos fiscales. Google tiene tanto poder -y aparentemente es tan necesario en nuestras vidas- que no va a ser fácil exigirle transparencia.

Para la opinión pública, el delito más repugnante del futuro será no pagar impuestos. Si la ciudadanía acusa de fraude fiscal a FACEBOOK, APPLE, MICROSOFT, TWITTER, GOOGLE… acabará con ellas. Porque la avaricia rompe el saco. Ganar tanto dinero y no pagar impuestos -dejando que otros carguen con la financiación del Estado del Bienestar- no es de recibo.

Pero tengo una gran confianza en la juventud de sus creadores. Estoy seguro que preferirán liquidar multitud de impuestos y quedarse con el 50% del beneficio que no perderlo todo en 5 años. Lo tienen fácil: sólo tienen que dotar a su comunicación corporativa de una potente Memoria Económica Anual, auditada por expertos independientes y juzgada por los propios usuarios. Evidentemente, expuesta en Internet.

diciembre 27th, 2011

Nuevos profetas en las redes sociales

Hace 2.500 años existieron las denominadas “Escuelas de Profetas”. Su objetivo no era enseñar “lo que pasará en el futuro” sino a “vivir en el futuro”. A esos jóvenes se los preparaba para que ejercieran influencia en el pueblo, incluso a costa de perder la vida en el intento.

El otro día asistí a una celebración religiosa en la que su representante hablaba desde el púlpito. El ritual comunicativo era unidireccional y la participación del público era impostada, monocorde, memorística y poco sincera. Leyendo algunas de sus informaciones escritas tuve la misma sensación. Verbo lejano, distancia temporal, distancia espacial.

Ese día me pregunté por qué algunos comunicadores actuales -a través de sus tuits, sus posts, sus videos- tienen tantos lectores y seguidores. Sin púlpito, sus ideas llegan a 50.000 personas en un instante, que pueden replicarse y multiplicarse por 100 en 48h.

Es muy posible que esas “voces” sean los nuevos profetas. Claro que no todas. Sólo las “voces” innovadoras. Algunas estimaciones afirman que únicamente el 5% de la información que existe en Internet es original, fruto de investigaciones o ideas personales. El 95% restante es una copia de las ideas de otros (o comentarios o especulaciones de las ideas de otros, como es el caso de Twiter y sus 140 caracteres).

Sin duda, los nuevos profetas son los que crean contenidos y los comparten en la red para “interpelar” a la ciudadanía. Sus ideas viven en el futuro. Una mezcla de vanidad y generosidad. Como los antiguos profetas. Aunque éstos llegaban a dar su vida por sus ideas. ¿Harán lo mismo los de ahora?. Lo digo porque vienen tiempos difíciles…

septiembre 21st, 2011

RR.PP: ¿las redes sociales impactan o influyen?

A fecha de hoy, y con las redes sociales a todo tren (sobre todo Twitter), las agencias de Relaciones Públicas tienen serias dudas a la hora de decidir a que periodistas dirigirse en su labor de difundir mensajes y promover la buena imagen de la organización para la cual trabajan. Por un lado, están los periodistas de los medios de comunicación clásicos. Bien posicionados. Conocidos. Pero con una audiencia que se mide por 4 o 5 cifras (6.000, 60.000 lectores-oyentes …). Por el otro, los que en su tiempo libre (algunos periodistas titulados) ejercen de prescriptores través de las redes sociales y cuentan con miles de seguidores (followers). Tienen menos reconocimiento profesional pero cuentan con muchos más lectores (90.000, 400.000 …).

A primera vista, lo sensato es solicitar la colaboración de ambos perfiles. Aunque el cliente siempre nos preguntará sobre la eficacia de uno y de otro (porque las Relaciones Públicas cuestan mucho dinero). Nos pedirá que midamos el impacto de la crónica del periodista clásico y la de los Retuits en Twitter.

Por ahora, sabemos medir la influencia de los periodistas de radio, TV y prensa. Pero no se conocen, por ahora, métodos certeros para saber si los retuits en Twitter o las opiniones de bloggers influyen en las personas o simplemente amplifican la noticia.

¿Las redes sociales impactan o influyen?.

abril 23rd, 2011

Prioridades en Internet

Hay mucha información interesante en Internet. Webs destacadas, buenos blogs. Y los contenidos son de calidad, ni mejores ni peores que los que aparecen en los libros o la prensa. Quizás son menos reflexivos y metodológicos pero más directos, frescos y espontáneos. Porque el concepto de calidad (de contenidos) está cambiando. La calidad se va a medir, sobre todo, por la fuente (quién lo dice) y no tanto por quienes lo promueven (un grupo editorial, una Universidad, un gobierno…)  Pensadores, investigadores, consultores, artistas, estudiantes, ciudadanos están “regalando” su esfuerzo intelectual a todos los internautas, promoviendo los valores del proselitismo, el compartir, la participación. Sin duda, la realidad informativa-comunicativa mundial está cambiando. Ahí va una radiografía de cómo veo yo la transición actual.

Si seguimos así, cada uno tendrá uno o varios espacios comunicativos sociales… 4.000 millones de plataformas en el año 2020!!  Me preocupa que focalicemos la cuestión en podernos expresar, escribiendo y cediendo imágenes y videos. Pero, ¿quién va a leer toda esa información cuando los niveles de saturación sean demasiados altos?. El invento no puede morir de éxito. También debemos “leer” en la red. ¿A quién? ¿Cuánto? ¿Cuándo?. Tenemos que REINVENTAR los mecanismos de transferencia de información entre sujetos. A pesar de las bondades de Internet, su desorganización-organizada no cumple con muchas funciones socializadoras, educativas y divulgativas. Si bien es cierto que los contenidos de la red son, mayoritariamente, cercanos a la realidad de las personas y nacen sin censura, también son poco universales, temporales (no sobreviven más allá de 5 años) y no protegen a las 5.000 lenguas del planeta (queremos que nos entiendan un gran número de lectores y acabamos escribiendo en media docena de lenguas mayoritarias, sobre todo en inglés). Así pues, a alguien le tenemos que dar el título de “coordinador” para que ponga un poco de orden: ¿a la Universidad?, ¿al gobierno?, ¿a un nuevo organismo aún por crear dentro de la propia red de Internet?. Sea quien sea, debería centrar sus esfuerzos en marcar prioridades para que Internet sea productivo.

Por ejemplo, yo priorizaría 3 áreas clave (3 C’s), con nuevos criterios de liderazgo y empowerment:

- Ciencia: divulgación, diagnosis y diálogo con el paciente.

- Ciudadanía: activación de la democracia participativa, ya!, antes de que a alguien se le ocurra desmontar el invento.

- Cultura: divulgación y promoción de valores para la igualdad.

Muchas otras áreas podrían actuar en subcanales participativos, no menos importantes pero sí cediendo protagonismo a los grandes objetivos de las 3 C’s. Es un sacrificio necesario.

Bueno, mientras no nos pongamos de acuerdo en cómo realizar la transición, hoy compraré un buen libro que me inspire nuevas palabras. Feliz Sant Jordi!