Posts tagged ‘lobbismo de movilización de bases’

mayo 6th, 2012

Nucleares? No, gracias.

Hace más de 30 años se vivieron en el mundo destacadas campañas ciudadanas -grassroots lobbying- en contra de la energía nuclear. El sonriente sol rojo dentro de un círculo amarillo, con el conocido eslógan Nucleares? No, gracias creado por las danesas Anne Lund y Soren Lisberg en 1975 se convirtió, de la noche a la mañana, en un símbolo internacional de la lucha antinuclear traducido a centenares de idiomas.

Uno de las países de mayor tradición nuclear, Japón, decidió el pasado 5 de mayo de 2012 desconectarse de la era nuclear, cerrando de golpe todas sus centrales. El accidente de Fukushima en 2011 ha sido el detonante. Los políticos japoneses han tomado una decisión histórica. Los ciudadanos de Japón han apoyado a sus gobernantes. Sabia decisión de los primeros. Honorable actitud de la ciudadanía.

Debemos divulgar esta ejemplar acción política japonesa.

Y los ciudadanos tenemos que volver a ocupar el espacio central de la lucha contra la energía atómica. Sin una movilización clara, los lobbies de las nucleares continuarán construyendo nuevos reactores asumiendo un riesgo inaceptable. Sin una movilización constante, creativa y organizada, los gobernantes no tomarán medidas.

marzo 29th, 2012

Recoger firmas no es suficiente (1)

Si después de una campaña -más o menos explícita- un colectivo consigue 27.000 firmas o 1 millón, nadie puede dudar del éxito de convocatoria y poder de seducción. Se aúnan ilusiones o frustraciones, se proyecta una “hoja de ruta”… Y al final, diversas cajas de cartón con muchas papeletas, firmas e identificaciones. Una buena campaña de medios, además, puede conseguir algunos titulares en prensa, radio o televisión, y una difusión viral por las redes sociales. Pero…¿por qué no consiguen, habitualmente, su objetivo?

El lobbismo de movilización de bases tiene fuerza y eficacia siempre y cuando los firmantes sean algo más que firmantes. El que firma debe comprometerse con la causa más allá de los 10 segundos que le cuesta firmar. Firmar y ceder toda responsabilidad a los organizadores no es de recibo.

Debemos ser valientes y reconocer, de una vez por todas, que las campañas de recogida de firmas de apoyo-adhesión son ineficaces. Representan una técnica gastada y anacrónica. Los políticos no se inmutan cuando las reciben, aunque traigas cientos de cajas en un camión (a más de uno le he oído decir… total, podrían escanearlas y traerlas en un pendrive). Deberíamos transformarlas, pues, en firmas de compromiso-actuación. Seguramente, los organizadores conseguirán muchas menos, pero serán altamente efectivas. Es mejor tener 4.000 firmas de personas comprometidas que 1 millón de firmas anónimas. Firmar es algo muy serio.

La mayoría de personas que apoyan o se adhieren a una causa a través de su firma no son sinceros, no pretenden correr ningún riesgo ni desprenderse de su tiempo. En cambio, la mayoría de personas que se comprometen a actuar a través de su firma, están dispuestos a pasar a la acción cuando el guión lo exija.

¿Por qué es importante pasar a la acción tras la recogida de firmas? Porque, la recogida de firmas es sólo el medio, no el fin. No lo convirtamos en una performance para medir las fuerzas. Todo esto no es un juego.

La clave está en: qué le pedimos a los firmantes?, qué compromiso de actuación?: la 2a fase es la que puede conseguir el objetivo.

cont. en Recoger firmas no es suficiente (y 2)