Posts tagged ‘prescripción’

diciembre 4th, 2011

Vanidades y banalidades en Twitter

Las redes sociales son una tentación irrestible porque alimenta el ego y la vanidad. Muchos compiten por decir la frase del día, la frase que el mundo necesita oir en ese momento. En la vanidad radica el éxito de las redes sociales. No es mala si se utiliza como un medio para compartir pensamientos. Aunque la vanidad es negativa si traspasa la línea de la banalidad.

Sin duda, la red más competitiva, más activa, más movida, más resolutiva, está siendo, hoy por hoy, Twitter. Pero con la que está cayendo… demasiados usuarios, con miles de seguidores, están haciendo un mal uso. Ya sé que la libertad es el centro de gravedad en las redes sociales y no hay reglas principales. Pero utilizar Twitter para explicar a 3.000 seguidores que recojo a mi hijo, que voy en autobus, qué buena está la cena, que cuando tenía 20 años me miraban las chicas… en una desenfrenada carrera para escribir el tuit numero 40.000 (!). Y aún peor, utilizar la red Foursquare para informar puntualmente con un tuit -cada día y a la misma hora- que ya he llegado al gimnasio o al trabajo… raya la paranoia. ¿Nos hemos preguntado el interés que puede tener para los “followers”?. Ellos se apuntaron al “Followme” pero por distintas razones.

Es peligroso investirse de una “autoritas” (contar con 25.000 followers tiene gran responsabilidad social) y pensar que uno tiene carta libre: … “son mis seguidores, me quieren, quieren saber todo lo que hago, todo lo que pienso…“. Mejor no confundirse.

El prescriptor social debe luchar por mantener los pies en el suelo y no quemarse en la hoguera de las vanidades.

mayo 12th, 2011

Comunicación Científica (2a parte)

…/… viene del post Comunicación Científica (1a parte)

  … ¿por qué aún no has actuado? …la película HOME es suficientemente explícita…

…lo que pasa es que pide compromiso y no tengo clara mi escala de valores…

…pide acción y no tengo tiempo…

…pide que lo divulgues  y no sé cómo hacerlo…

Con suerte, se producirá un comentario “preocupante” tomando una taza de café. Así pues, los objetivos de la comunicación científica ecológica y medioambiental no se han cumplido: no hay acción, se rompe la cadena, no hay compromiso individual ni colectivo.

SOLUCIONES DE MEJORA PARA LA COMUNICACIÓN CIENTÍFICA

a) Hacia los públicos sobre los que no hemos actuado aún:

- Solicitud de ayuda a la comunidad educativa.  Sin la prescripción de los educadores (primaria, secundaria, universitaria, profesional, continua) los canales de transmisión no son nada. De manera conjunta, se pueden diseñar y ejecutar entrevistas, eventos, forums, publicaciones, tanto reales como virtuales.

- Solicitud de ayuda a la comunidad científica en la transmisión del mensaje. Les debemos pedir que complementen su gran actuación científica como comunicadores sociales. Su credibilidad es muy alta. De manera conjunta, se pueden diseñar y ejecutar entrevistas, eventos, forums, publicaciones, tanto reales como virtuales.

b) Hacia los públicos que ya conocen el mensaje:

- Actuaciones de seguimiento: como mínimo, debemos obtener el permiso de seguir tratándolos e informándolos a través de redes sociales. El impacto de los mensajes debe dejar paso a una labor, lenta y titánica, de persuasión individualizada. El truco está en la personalización. Se pueden diseñar dinámicas y procesos de cultivación y reconocimiento, formación y lobismo de movilización de bases.

c) Hacia los públicos decisores:

- Actuaciones de presión (lobismo directo) frente a autoridades gubernamentales y reguladores, activistas, analistas, para promover cambios legislativos que incorporen mecanismos de denuncias, prohibiciones, multas. No confiemos tan sólo en la buena voluntad. No habrá cambios disruptivos en la conducta colectiva. Las leyes han de marcar los tempos.

*

Si sólo nos preocupamos de la creación del mensaje y dejamos que el tiempo lo arregle todo, la comunicación científica no es eficaz, y por ende, no consigue ayudar a las necesidades ecológicas y medioambientales del planeta. La verdadera comunicación va más allá: investiga, diseña, ejecuta, evalúa, valora resultados en un nuevo estadio, diseña, ejecuta, evalúa… Es decir, no se cansa hasta que consigue sus objetivos de persuasión. Mejor pocas acciones comunicativas que tengan actuaciones de refuerzo y seguimiento, que no miles y miles de mensajes que sólo pretenden “hacer pensar y ahí queda la cosa”. Eso frustra, endurece el corazón y retrasa el cambio.

Otro día seguimos.