Posts tagged ‘RSC’

septiembre 22nd, 2013

Dar es la mejor comunicación

“Dar es la mejor comunicación”. Así finaliza un spot publicitario de la empresa tailandesa de telefonía, True Move-H, que ha decidido sorprender a sus usuarios y al mundo entero con un reflexivo mensaje a través de una campaña de relaciones públicas. El objetivo de la campaña no es recoger dinero para una causa ni vender un producto. Tan sólo quiere transmitir una historia conmovedora que humaniza las relaciones entre las personas. Invito a visionarlo. Es impactante y muy emocionante.

Imagen de previsualización de YouTube

El video promocional, de 3 minutos, ha conseguido 8 millones de visitas en tan sólo una semana (21.09.13). El uso de un elaborado storytelling (crear una historia y explicarla) en los medios de comunicación está bien visto para las ONGs cuando persiguen concienciar y captar fondos. Pero no está tan claro para las empresas, sobre todo si la historia que se cuenta juega con los valores y las emociones más íntimas del ser humano, aquellas que te hacen sonrojar: dar, donar, pensar en el otro, ayudar… cuando todos sabemos que las empresas se mueven en un medio competitivo y egoísta. Así pues, deberíamos preguntarnos: ¿la empresa tailandesa True Move-H promoverá entre sus empleados, accionistas y clientes los valores que se explican en ese video?; ¿cómo lo hará?. Si no lo hace, este magnífico espot publicitario, a la larga, no hará otra cosa que torpedear la frágil línea de flotación de la Responsabilidad Social de las Empresas.

 

noviembre 4th, 2012

Tendencia negativa del “Marketing Relacionado con una Causa”

Dentro de las técnicas que utilizan las empresas para ser socialmente responsables destaca el Marketing Relacionado con una Causa. En este caso, la empresa emite un mensaje publicitario: “el 1% de las ventas de Coca-Cola de estas navidades se destinará a UNICEF“.

Es una técnica de RSC cuya máxima es “si no hay ventas, no hay donativo”, una acción estrictamente comercial no-altruista. Nada que objetar. Sirva el ejemplo de la campaña navideña de CEPSA de 1998: “1 peseta por litro de carburante vendido se destinará a Centroamérica“. Tras el período estipulado, y habiéndose vendido 208 millones de litros, se realizó una donación de 208 millones de pesetas (1,2M€).

Muy diferente es el caso, por ejemplo, de “1 paquete de Ausonia, 1 minuto en investigación“, cuyo objetivo es enviar fondos a la Asociación Española contra el Cáncer. Esta campaña es confusa y el donativo final no está en relación con las ventas del producto. Utiliza, pues, argumentos que luego ni cumple ni informa con exactitud. La Asociación Española contra el Cáncer tiene el derecho de conocer el número de paquetes de Ausonia vendidos durante la campaña. El honor de esa asociación y la causa del cáncer están en juego. No es lo mismo que se venden 30.000 paquetes que 3 millones. Ni tampoco tiene sentido utilizar conceptos intangibles (“1 minuto en investigación“).

De la misma manera, UNICEF tiene todo el derecho a conocer las ventas navideñas de Coca-Cola para calcular con exactitud el 1% prometido. Informar de un proyecto de donación a través de eslogans publicitarios voluntariamente inexactos es un engaño.

Desde 2007, estas campañas van tendiendo al uso del eslogan provocativo sin preguntarse por su coherencia o por la veracidad del mismo. Cuando todo esto empezó, las campañas no eran así. Han ido derivando hacia la falta de transparencia. Sin duda, es una tendencia que debe corregirse.

*

marzo 14th, 2012

Responsabilidad Social Individual (RSI). Un breve apunte

El discurso que apela a la empresa para que sea socialmente responsable (Responsabilidad Social Empresarial, RSE) podría extenderse a otras organizaciones. Expertos como Josep Maria Canyelles hablan de (RSA) Responsabilidad Social de la Administración Publica; (RSO) de las Organizaciones Sociales; (RSP) de las PIMES; (RSM) de las microempresas, autónomos y profesionales; (RSU) de las Universidades. Incluso de Territorios Socialmente Responsables (TSR).

¿Por qué no hablar, también, de Responsabilidad Social Individual (RSI)? Con total seguridad, el daño a nuestra sociedad y a nuestro planeta será proporcional a nuestra indiferencia. El actual panorama local y mundial es terrorífico, nunca habíamos estado tan mal en todos los aspectos. Pero no es irreversible. En cada uno de nosotros reside la solución para conseguir un mundo más equitativo.

¿Cómo aplicar la RSI? Deberíamos aprovechar el poco tiempo libre que tenemos para contribuir al mejoramiento social, económico y ambiental del país, promoviendo el desarrollo humano y protegiendo el patrimonio cultural y ambiental. Contamos con una herramienta eficiente: las redes sociales.

De hecho, la RSI se resume en lo que hacemos y cómo lo hacemos: qué consumes, cómo te transportas, qué especulaciones económicas haces, qué servicios contratas o promueves. En definitiva, no es suficiente con pagar impuestos y cumplir con tus obligaciones laborales o familiares. La sociedad nos exige algo más. Con tanta información que recibimos, sabemos perfectamente lo que la sociedad nos pide. Lo que pasa es que nos hacemos los sordos.

Yo lo resumiría en dos acciones básicas: 1) promover la educación social y ambiental, y 2) actuar con el ejemplo. No sólo hablar y escribir sino, sobre todo, actuar. La RSI puede generar transformaciones clave para el futuro. Se trata, en definitiva, que seamos protagonistas individuales del cambio y no cedamos nuestra responsabilidad a las ONGs, a las empresas o a los representantes políticos.

febrero 20th, 2012

Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Un breve apunte.

Durante largo tiempo he predicado los beneficios de la RSE en cientos de clases y conferencias en numerosos y dispares foros. Comparto un breve apunte en este blog de Mapa del Cambio.

A la empresa le pedimos que consolide puestos de trabajo, que venda buenos productos y servicios (con un precio justo), que cree riqueza. Pero hoy en día, aunque estemos en una profunda crisis, la sociedad aún le pide más. Los ciudadanos pedimos a las empresas que sean honestas y busquen el bien común.

Por ello, la empresa no debe continuar con la actual “sordera” ante el clamor social. Basta ya de excusas “económicas”. Debe asumir su responsabilidad social no únicamente actuando correctamente como entidad empresarial sino, además:

• interviniendo activamente en el desarrollo de la comunidad;
• liderando la cultura;
• apoyando la educación;
• protegiendo el medio ambiente;
• favoreciendo las políticas de bienestar social…
… porque, “ser socialmente responsable es rentable para la empresa“. En definitiva, debe buscar el equilibrio entre los intereses públicos y sus intereses privados. Y si los busca, los encuentra. La RSE no es solo para multinacionales. Es para las PYMES, las cooperativas, los despachos profesionales, las sociedades unipersonales…

La empresa tiene diversas opciones para ser socialmente responsable:

I. Desde una visión filantrópica y de responsabilidad pública:

  • Donación
  • Mecenazgo
  • Premios, Ayudas y Becas
  • Contratación Social

II. Organizando una nueva entidad que le permita actuar libremente frente a sus accionistas:

  • Fundación-Empresa

III. Desde la estrategia comercial:

  • Patrocinio
  • Marketing Relacionado con una Causa

Obviamente, a través de la RSE, la empresa consigue mejorar su reputación ante la opinión pública. Es un objetivo ético y exigible en la sociedad actual. Consolidar una organización competente, competitiva y que además se preocupe por el entorno es uno de los objetivos de la RSE. No debe esconderse ni tratarse como un fenómeno de falsa modestia. La empresa tiene el derecho y el deber de comunicar las actuaciones sociales que vayan más allá de la consecución del beneficio. La RSE necesita de ese proselitismo, que pueda contagiar a la mayoría de empresarios que aún no se han decidido a dar el paso. La comunicación de la RSE ha de ser continuada y sin complejos, en sus discursos; en la intranet, en la web y en las redes sociales; en todas las publicaciones y materiales; y en todos aquellos eventos destacados que realice.

Para todos aquellos empresarios -y para los que están a punto de crear una empresa- recomiendo este breve, conciso y bien argumentado documental, promovido por el Ministerio de Industria español, en colaboración con la Escuela de Organización Industrial (EOI).

noviembre 28th, 2011

FUTBOL CLUB BARCELONA: oportunidad perdida de ser Socialmente Responsable

Cuando el F.C. BARCELONA liquidó los 7’5 millones de euros que le unían por convenio de colaboración con UNICEF (2007-2011, 1’5 millones por año) perdió la gran oportunidad de ser socialmente responsable. Qué lástima!. Esto de la RSC (Responsabilidad Social Corporativa) nos va a explotar en las manos por falta de visión.

Es cierto que “ser socialmente responsable es rentable“. Es el argumento decisivo para que las empresas se animen a hacer algo más de lo que se espera de ellas. Y eso no es malo. Cuando hacen Mecenazgo, crean Premios, Ayudas y Becas, diseñan campañas de Marketing Relacionado con una Causa, Patrocinan eventos solidarios, Contratan a personas con riesgo de exclusión Social (a través de una Fundación o sin ella), comprueban como su Cuenta de Resultados aumenta. Y a sus públicos les gusta que se convierta en una Empresa-Ciudadana. Pero demasiadas cosas se están haciendo mal en la mayoría de organizaciones. Quizás porque no se ha comprendido la esencia de la RSC.

Cuando en 2007 el Barça cambió las reglas de juego del patrocinio deportivo -sin solicitar el consentimiento a los socios en Asamblea- poniendo el logo de UNICEF (el patrocinado) en el pecho del jugador (lugar reservado en la camiseta para el patrocinador), revolucionó también la débil situación de la RSC.

  • El club pasó de “cobrar” 15 millones de euros anuales por un sponsor en la camiseta… a “pagar” 1’5 millones por comunicar públicamente su RSC en la camiseta. La estrategia comportó una recaudación directa de 200 millones de euros por diversos conceptos.
  • El club pasó de vender 5 millones de camisetas en 2007 a 15 millones de prendas a partir de 2009 (a 60€ por unidad). Cifras anuales de escándalo. Aunque el logo de UNICEF no es el único causante del fenómeno (sobre todo lo es Guardiola, Messi y los éxitos deportivos) el logo de UNICEF es determinante.
  • El compromiso contractual con UNICEF se mantuvo en 1’5 millones anuales. Jurídicamente correcto. Pero…

¿Se imaginan que el presidente del Barça hubiera reaccionado con rapidez y otorgado a UNICEF 50 millones de euros -o más-? Ocasión perdida de demostrar que el Barça cree de verdad en la misión de UNICEF y entiende la Responsabilidad Social Corporativa.

Ha sucedido todo lo contrario: la Junta Directiva del club mira hacia otro lado, habla de dificultades presupuestarias, los jugadores siguen cobrando sueldos astronómicos y los contratos televisivos siguen pactándose en millones de euros. ¿Dónde ha ido a parar esa ingente masa de dinero?. Tanto los socios del club como los ciudadanos no han dicho nada, no dan muestras de importarles demasiado todo esto.

Aún así, y ante continuas contradicciones como ésta (y otras tantas realizadas por empresas cerveceras, farmacéuticas, bancos o petroleras) solo cabe esperar una devaluación drástica de la Responsabilidad Social Corporativa. Quizás deberá reinventarse. Algunos hablan de RSC 2.0, de RSC 3.0. Sea cual sea la nueva denominación, deberá nacer de un planteamiento distinto. Si promovemos esta dinámica tan especial, abandonemos definitivamente las limosnas del 0’7%… del 2%… o similares. Vayamos a partes iguales -como mínimo-. O invirtamos los términos. Que la empresa se quede con el pequeño porcentaje. Ya es un pequeño beneficio.

*

Otro día seguimos

abril 16th, 2011

UNICEF y el FUTBOL CLUB BARCELONA

El expresidente del F.C. Barcelona, Joan Laporta, firmó un Acuerdo de Colaboración con UNICEF, en setiembre de 2006, a través del cual el club deportivo se comprometía a donar al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia un mínimo de 1,5 M€ anuales durante 5 años para financiar distintos programas de protección a la infancia y a la juventud. El club catalán se comprometió, además, a incluir el logotipo de UNICEF en la camiseta del equipo de fútbol.

Algunas reflexiones:

1) Los Acuerdos de Colaboración y Mecenazgo son una actitud encomiable y admirable que muchas empresas e instituciones deberían compartir con el objetivo de reducir las desigualdades en el mundo. Si muchos lo hicieran, otro gallo cantaría. En nuestros tiempos, tan sólo el 2% de empresas y el 1% de millonarios hacen estas cosas. El 99% restante sólo piensa en su cuenta de resultados.

2) A punto de finalizar el 5º año de colaboración, cabe decir que el Barça ha cumplido puntualmente con la entrega pactada de 1,5 millones de euros anuales. Sin duda, ha conseguido aumentar los fondos de una organización como UNICEF, una de las pocas instituciones con cierta credibilidad universal. Y el Barça ha conseguido, también, aumentar su valor como marca, por un módico precio de 7,5 millones de euros. Absolutamente desequilibrado.

3) Comunicar las acciones de Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) no es sólo un derecho sino una obligación. Pero debemos ser prudentes. Utilizar el lugar reservado a los patrocinadores (Adidas, Siemens, Opel, Vodafone, 02, Regal, bwin, Fly Emirates, Puma, Coca-Cola, etc. ) a la altura del pecho, el de mayor visibilidad gráfica y audiovisual, es excesivo y produce confusión entre el público –quién paga y quién cobra–. Existen técnicas más adecuadas para comunicar la RSE como su descripción en la Memoria Anual u otras publicaciones y espacios propios; explicarla verbalmente en reuniones o incorporarla en el discurso de la empresa; o incluso dejar constancia ante la prensa si pretendemos hacer una comunicación pública.

4) Comunicar la RSE a través del marketing es peligroso, porque la RSE no es marketing sino Relaciones Públicas, una disciplina que se mueve con mayor sensibilidad entre los públicos. Últimamente el marketing se ha sentido cómodo con el storytelling de esos partidos contra el hambre en los que se enfrentan jugadores mediáticos y que, tras el partido y la foto de rigor, vemos a los mediáticos jugadores de vuelta a casa (mansión) en su flamante Ferrari. Desde la óptica de las Relaciones Públicas vamos notando la pérdida de credibilidad de esos eventos y el desinterés creciente entre los públicos. Todo esto se está acabando. Ya nada será como antes.

5) En su momento, UNICEF y el FC Barcelona sugirieron que otras organizaciones seguirían con esa nueva comunicación de solidaridad-patrocinada. Pero no ha sido así. Ningún club lo ha hecho. Más aún, a partir de setiembre de 2011, el FC Barcelona relegará el logo de UNICEF a la parte trasera de su camiseta debajo del nombre de cada jugador. Y el nuevo patrocinador del Barça, la Fundación Qatar –que pagará 170 millones en los próximos 5 años (si la crisis no lo impide)– ocupará el lugar adecuado en la parte delantera de la camiseta. El desaguisado se arregla sólo en parte porque la nueva formula busca el equilibrio publicitario entre marcas, cuando UNICEF no es una marca para lucir.

6) El FC Barcelona está creando una nueva camiseta –la anterior ya ha dado pingües beneficios–, que por la parte trasera dice “PUYOL 5 UNICEF”, “XAVI 6 UNICEF”, “MESSI 10 UNICEF”, y 22 más. Los cálculos de merchandising de hace 5 años se mantienen:  un club con 176.000 socios, 60 millones de aficionados y un valor de marca incalculable que llega a 3.000 millones de personas en el mundo, no quiere desaprovechar su popularidad para crear conciencia sobre la infancia y la injusticia, pero al mismo tiempo potenciar su valor de marca.

7) Si yo fuera responsable de UNICEF, en la próxima renovación del Acuerdo de Colaboración (2011-16) le pediría al Barça un 50% de sus beneficios y otro 50% de la venta de camisetas. Y el Barça me los daría. Si no fuera así, el club estaría dejando pasar una gran oportunidad. Su gran oportunidad. La oportunidad de mantenerse como el club más solidario y más humanitario del mundo. En definitiva, como el mejor club de fútbol del mundo.