Posts tagged ‘Universidad española’

octubre 13th, 2011

Relevo generacional: la gran oportunidad de excelencia para la Universidad

En la década 2010-2020, los expertos afirman que las universidades españolas disponen de una oportunidad única para realizar cambios profundos, ya que un tercio de su profesorado alcanzará la edad de jubilación. ¿Por qué no sustituir a estos grandes profesionales por un número importante de investigadores cualificados que hayan disfrutado de largas estancias en el extranjero? Su visión, perspectiva y experiencia pueden ser la única opción de reforzar y construir universidades excelentes. Los expertos apuntan, también, que el relevo generacional debería acompañarse de contratación de personal de los 5 continentes.

Estas ideas no son la consecuencia de la globalización sino el único camino para la transición hacia una economía basada en el conocimiento. El conocimiento está repartido por el mundo. No podemos renunciar a él si no queremos vernos relegados al subdesarrollo económico del siglo XXI.

Sin duda, pues, el relevo generacional es la gran oportunidad de excelencia para la Universidad, sin menoscabo de la labor realizada en los últimos años (para algunas, siglos!). Pero el mensaje deben asumirlo tanto los decisores políticos como los miembros de la comunidad universitaria. La evolución es cosa de todos y entre todos hemos de dar prioridad a la modernización de nuestras universidades. ¿No llega el Decreto-Ley por falta de consenso o valentía? Pues, mejor. Normas internas de cada Universidad pueden avanzarse a la necesidad y construir el nuevo marco legal.

Es muy posible que esta evolución conlleve discriminación negativa para los oriundos del país. En parte, es cierto. Otro paradigma que deberá cambiar. Los profesionales de la Universidad somos “Universales” y nuestro trabajo debe realizarse allí donde seamos más eficientes, aunque sea lejos de casa, allí donde apuesten por nuestro trabajo. Los “Universales” son, sin lugar a dudas, más eficientes. Y algo aún más importante. Son más felices. Y no es una casualidad.

septiembre 29th, 2011

Futuro incierto de la Investigación en la Universidad

Vienen tiempos muy duros para la investigación en la Universidad. Sobre todo para las Ciencias Sociales y las Humanidades, es decir, para aquellas áreas en las que no trabajamos con tubos y probetas sino con opiniones, estadísticas, tendencias o crónicas históricas.

Seamos realistas: buena parte de la Investigación Básica en ciencias sociales tiene escaso valor. Y hay miles de líneas de investigación distintas. Si el departamento de una Universidad tiene 200 investigadores, seguro que cuenta con 180 líneas de investigación, quizás producto de sus Tesis Doctorales. No es sostenible. Y en el mejor de los casos, el resultado final de dichas investigaciones dará pié a un titular en la prensa o a volátiles frases en Twitter. Posiblemente este desaguisado tiene su origen en la alocada carrera por la “acreditación del currículum” a la que se ven abocados los investigadores en España. Y también a nuestra habitual miopía: pocos quieren ser “cola de león” de proyectos relevantes. Muchas “cabezas de ratón” tiene la Universidad española.

Deberíamos emprender algunas acciones dada la necesidad del cambio:

  • Renunciar a seguir investigando temas menores no competitivos. No hay dinero público para que cada uno siga protagonizando su propia película, salvo que queramos mantener el “café para todos” con ridículas ayudas de 10.000 euros para proyectos trianuales de 15 investigadores (!!).
  • Investigar sobre temas estratégicos seleccionados por la Universidad. Incluso, en algunos casos, debería ser la empresa privada la que establezca los objetivos de una Investigación Aplicada de calidad. Y si son temas alejados al investigador, pues “a reciclarse toca…” La investigación debe responder a objetivos colectivos de interés científico y social.
  • Los grupos de investigación deben ser pocos, grandes, potentes e interuniversitarios, aunque estructurados internamente en subgrupos. Las Administraciones Públicas deben crear nuevas categorías intermedias además de la de IP (Investigador Principal) para motivar a sus miembros. Un formato organizativo adecuado podría ser el del Clúster, que permite la unión de investigadores de diversas universidades en pro de la eficacia de objetivos competitivos.

La Investigación en biomedicina, ingeniería y tantas otras áreas del saber científico-técnico ya dieron el paso hace tiempo. Y aunque cuentan con pocos recursos públicos, tienen las ideas claras y el camino marcado.

¿Para cuándo el cambio de paradigma de los investigadores en comunicación, derecho, economía, humanidades, traducción, sociología… ?